Bolivia: Una nueva era comienza con la asunción de Rodrigo Paz en medio de expectativa global y crisis interna
LA PAZ, BOLIVIA – 8 de noviembre de 2025 – Bolivia amaneció hoy con los ojos del mundo puestos en La Paz, donde Rodrigo Paz Pereira asume la presidencia en una histórica ceremonia que marca el fin de dos décadas de gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS).
La llegada de varios dignatarios de Estado refleja el interés internacional en el giro político del país, que enfrenta desafíos económicos y sociales significativos.
La ceremonia de transmisión de mando, que incluyó un recorrido por lugares emblemáticos de la ciudad, ha contado con la presencia de al menos cinco presidentes de la región y más de 30 delegaciones internacionales. Entre los mandatarios confirmados se encuentran Javier Milei de Argentina, Gabriel Boric de Chile, Santiago Peña de Paraguay, Yamandú Orsi de Uruguay y Daniel Noboa de Ecuador, quienes arribaron en las últimas horas al Aeropuerto Internacional de El Alto.
Paz, un economista e hijo del expresidente Jaime Paz Zamora, asume el cargo en un contexto de profunda crisis económica, caracterizada por la falta de divisas y el desabastecimiento de combustibles, problemáticas que marcaron el final del mandato de Luis Arce. Su victoria en la segunda vuelta con más del 54% de los votos ha generado una mezcla de esperanza y escepticismo entre la población boliviana.
El nuevo mandatario ha prometido una agenda de cambios, enfocándose en la descentralización, la autonomía presupuestaria para gobiernos subnacionales y la apertura a inversiones privadas, distanciándose de la ideología de izquierda que predominó en los últimos años.
Más allá de la pompa protocolar, la realidad boliviana se ve empañada por la persistencia de problemas estructurales, como una crisis en el poder judicial, que el nuevo gobierno deberá abordar desde el primer día. La sociedad espera que la transición de mando no solo signifique un cambio de rostros, sino también una mejora real en la institucionalidad y la calidad de vida.
Mientras se posesiona el gabinete ministerial en el hemiciclo de la Asamblea Legislativa Plurinacional, queda la expectativa sobre si la nueva administración podrá «ordenar la casa», como prometió Paz durante su campaña, y cumplir con las expectativas de una ciudadanía que demanda estabilidad y desarrollo.
La comunidad internacional observa de cerca este nuevo capítulo en la historia boliviana, con la esperanza de que el país recupere la senda del crecimiento y la estabilidad democrática



