PARTIDOS POLÍTICOS

En Bolivia se habla de una posible ruptura de  la alianza Paz–Lara por pegas

La Paz.– La estructura política conformada por Rodrigo Paz y Edman Lara atraviesa uno de sus momentos más críticos desde su conformación.

Diferencias internas, disputas por espacios de poder y la falta de una agenda común han encendido las alarmas sobre la posible ruptura de la alianza, en medio de un escenario nacional ya deteriorado por la pugna entre nuevos grupos de poder.

En el actual contexto político boliviano, los actores emergentes han centrado sus esfuerzos en ocupar cargos públicos y controlar instituciones estratégicas.

Sin embargo, esta carrera por el poder se desarrolla mientras los problemas económicos, sociales y ambientales del país se agravan sin que existan planes serios de desarrollo productivo o recuperación económica.

A falta de propuestas estructurales, las medidas recientes del Gobierno continúan orientándose al endeudamiento externo, presentándolo como solución a la pobreza, el hambre y la falta de empleo.

Sin embargo, analistas advierten que estos créditos solo logran “patear la crisis hacia adelante” sin atacar sus causas de fondo, mientras la inflación golpea con fuerza a las familias bolivianas y ciertos sectores comerciales obtienen beneficios extraordinarios en medio del desorden económico.

La población observa con creciente preocupación cómo la disputa por cuotas de poder entre los nuevos gobernantes se impone por encima de la construcción de políticas públicas.

La falta de coordinación, visión y liderazgo ha dejado al país sin un rumbo claro, acentuando la sensación de incertidumbre y de profundización de la crisis.

En este clima, la fractura entre Paz y Lara no solo refleja un conflicto personal o interno, sino que simboliza la fragilidad de las alianzas políticas actuales, incapaces de articular proyectos sólidos frente al deterioro nacional. La confrontación se ha convertido en el principal método de ejercicio del poder, desplazando el diálogo y apagando cualquier posibilidad de consensos mínimos.

Organizaciones ciudadanas y expertos en gobernabilidad advierten que, si esta tendencia continúa, el país corre el riesgo de ingresar en una etapa prolongada de inestabilidad institucional, donde las alianzas se rompen con la misma facilidad con la que se forman, y donde la lucha por el control del Estado supera a cualquier compromiso con el bienestar colectivo.

Mientras tanto, Bolivia espera definiciones firmes, planes reales y autoridades que prioricen la reconstrucción económica, la generación de empleo, el fortalecimiento productivo y la defensa del medio ambiente, antes que la captura de espacios burocráticos.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba