Crece la preocupación por la presunta protección política que rodea a Evo Morales

La Paz, Bolivia. — Organizaciones ciudadanas, analistas y sectores políticos expresaron nuevamente su preocupación ante lo que consideran una “protección política permanente” hacia el expresidente y dirigente cocalero Evo Morales, quien pese a enfrentar múltiples denuncias públicas, no ha sido sometido a procesos judiciales concluyentes ni a medidas cautelares.
Las críticas apuntan a que, a diferencia de otros casos judiciales que avanzan con celeridad, las denuncias presentadas contra Morales —incluyendo las de carácter sensible y de alto impacto mediático— no registran avances visibles en la Fiscalía ni en instancias judiciales.
Este estancamiento, según los denunciantes, alimenta la percepción de que existe un manto de protección estatal e institucional alrededor del exmandatario.
Un liderazgo resguardado y un Estado que evita actuar: Desde su centro sindical en Lauca Ñ, Morales continúa ejerciendo influencia política y orgánica, mientras sectores sociales critican que: La Policía, el Ministerio Público, el Órgano Judicial y el propio gobierno se muestran pasivos, cautelosos o abiertamente indiferentes frente a las denuncias formales y las demandas de investigación.
En vez de impulsar procesos esclarecedores, el Gobierno abrió recientemente canales de diálogo político y sindical con Morales para atender un pliego petitorio presentado por su organización cocalera.
Para los críticos, este gesto refuerza la percepción de que existe un trato preferencial y una relación de poder que inhibe cualquier acción judicial efectiva.



