Bolivia vota este domingo en una segunda vuelta decisiva: el país elige el rumbo de una nueva era política

Bolivia acude este domingo a las urnas en una segunda vuelta presidencial histórica. Los ciudadanos deberán elegir entre Rodrigo Paz Pereira, un candidato centrista que ha irrumpido como rostro del cambio moderado, y Jorge ‘Tuto’ Quiroga, expresidente conservador que promete reformas más drásticas. Ambos representan un giro político tras casi dos décadas de dominio del Movimiento al Socialismo (MAS).
El país vive una jornada de expectación y tensión contenida, con un electorado dividido entre la demanda de estabilidad económica y el deseo de pasar página de un ciclo político marcado por la figura de Evo Morales.
Bolivia llega a las urnas en un momento delicado: la crisis económica ha ocupado el centro del debate.
Los indicadores muestran una caída pronunciada del consumo ante una cesta básica cada vez más cara y la falta de divisas y combustibles, como reflejan las largas colas en las gasolineras, que dificultan actividades tan habituales como ira la escuela o le trabajo.
La escasez de dólares, por ejemplo, ha estimulado un mercado de cambio paralelo que ha aumentado las diferencias con el oficial, devaluando así la moneda y mermando la capacidad económica de las familias bolivianas; mientras la inflación golpea la industria alimentaria con subidas de hasta el 30%.
Sea cual sea el resultado, esta elección marcará el final de una etapa. Tras casi veinte años en los que el MAS y su entorno dominaron la política boliviana, la segunda vuelta de hoy confirma la fragmentación del espacio progresista y el avance de opciones promercado.
La nueva administración deberá enfrentarse a una ciudadanía cansada de la crisis, pero también reacia a perder las conquistas sociales de los últimos años.
La votación se desarrolla en los nueve departamentos del país, con un despliegue especial del Tribunal Supremo Electoral para garantizar la transparencia del proceso. El voto es obligatorio, por lo que se espera una participación alta.
«El voto en Bolivia tiene carácter obligatorio y el incumplimiento de esta disposición conlleva consecuencias legales y económicas para los ciudadanos», ha señalado el vocal del Tribunal Supremo Electoral, Gustavo Ávila, en declaraciones recogidas por la Agencia Boliviana de Información.



